Carretilla: ¿diésel o eléctrica?

Una de las preguntas más frecuentes que surgen en las conversaciones con los empresarios es, que elegir a la hora de comprar una carretilla elevadora, de diésel o de gasoil.

En primer lugar haré una puntualización, existen otros tipos de alimentación como propano o el gas licuado y en las máquinas eléctricas también podríamos diferenciar las de corriente continua o alterna. Así que aquí hablaremos genéricamente de carretillas de combustión frente a carretillas eléctricas.

Tradicionalmente se ha entendido que las carretillas eléctricas se utilizaban en interior y las de combustión en exterior, esto se debe a varias razones, antiguamente las carretillas eléctricas tenían problemas para trabajar en los días de lluvia al mojarse los sistemas eléctricos. Aunque en la actualidad los sistemas eléctricos vienen perfectamente aislados y se ha eliminado el problema. Las carretillas de gasoil emiten humos que contaminan y si trabajan en locales cerrados la contaminación podría afectar a los trabajador, como en el caso anterior diremos que existen filtros que evitan este problema. Otra razón que se suele aducir es que las carretillas de gasoil son más rápidas y agilizan el trabajo en espacios abiertos, tener en cuenta que la velocidad máxima en exterior recomendada es de 20 km/h, velocidad que no tienen problema en alcanzar las carretillas eléctricas, lo que también hecha por tierra esta división.

También es común pensar que las carretillas de gasoil tienen capacidad de cargan superior. Comentar que a día de hoy existen modelos de carretillas eléctricas para todo tipo de capacidades de carga.

Por lo tanto, ¿cuáles son los auténticos criterios que nos deben hacer decidir por la compra de una carretilla u otra?

  1. Las carretillas térmicas no pueden trabajar en contacto con ningún producto de alimentación, Real Decreto 706/1986, de 7 de marzo.
  2. Las carretillas eléctricas son de media un 30% más caras, aunque el consumo es un más barato. Por lo tanto si la carretilla va a tener poco uso no rentabilizaremos el sobre coste de una eléctrica y es recomendable optar por una carretilla de combustión.
  3. El mantenimiento de las carretillas de combustión es más caro, así que por la misma razón que antes, dependerá del uso que vayamos a darle elegiremos una u otra.
  4. La carretilla de combustión no necesitan periodos de carga por lo que pueden trabajar sin descanso. Si trabajamos a un solo turno, bastara con que hagamos una buena gestión de nuestra batería en la carretilla eléctrica.
  5. La vida media útil de las carretillas de combustión es un 15% superior.

Como recomendación, os diría que para consumos superiores a las 700/800 horas anuales las carretillas eléctricas serán más baratas, por debajo de estos consumos, serán más rentables las de combustión.

Otro punto a tener en cuenta es que ya existe una directriz europea que ordena a los países miembros la prohibición del uso de máquinas de combustión en locales cerrados y aunque en España todavía no se aplica, terminará haciéndose.

Por último, recordaros que también existen en el mercado algunos modelos de carretillas híbridos, gasoil/eléctrica. Tienen un precio más elevado, pero ideales para trabajos por encima de las 1500 horas anuales.

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